Del Harlem al mundo entero
Un viaje por la historia del baile que lo cambió todo.
Los orígenes: Harlem y el jazz
El swing nació en las comunidades afroamericanas del Harlem neoyorkino durante los años 20. El Savoy Ballroom, inaugurado en 1926, fue la catedral del swing: una pista de baile abierta a todas las razas donde el Lindy Hop emergió como lenguaje universal. Frankie Manning, Norma Miller y otros pioneros convirtieron el swing en un arte.
La era dorada
Los años 30 fueron el apogeo del swing. Las big bands de Duke Ellington, Count Basie y Benny Goodman llenaron las salas de baile. El Lindy Hop evolucionó con los aéreos, las acrobacias aéreas que hacían rugir al público. Era el baile de la gente joven, rebelde y libre.
El swing llega a Europa
Durante la Segunda Guerra Mundial, los soldados americanos llevaron el swing y el jazz a Europa. En plena ocupación nazi, jóvenes franceses llamados «zazous» bailaban jazz clandestinamente como acto de resistencia. El swing se convirtió en símbolo de libertad.
El eclipse y la supervivencia
El rock and roll y la música popular desplazaron al swing de las pistas de baile. Sin embargo, pequeñas comunidades en todo el mundo mantuvieron viva la llama, especialmente en Suecia, donde el swing nunca dejó de bailarse.
El renacimiento mundial
En los años 90 arrancó un renacimiento global del swing liderado por colectivos de bailarines en Suecia, EEUU y otros países. Frankie Manning, ya octogenario, viajó por el mundo enseñando Lindy Hop. Hoy la comunidad swing es internacional, diversa y más activa que nunca.
Tandem Club: swing en Mallorca desde 2014
Somos parte de esta historia. Desde 2014 hemos traído el swing a Palma de Mallorca y no hemos parado desde entonces.